jueves, 11 de septiembre de 2014

Zacarías Marco. Apertura de la tertulia 54 sobre el relato No solo en Navidad, de Heinrich Böll

El cuento No sólo en Navidad fue leído por Heinrich Böll en una reunión del Grupo 47 en noviembre de 1952. Böll formó parte de este movimiento literario alemán que se propuso escribir sobre la problemática situación de la posguerra. Por ello este cuento tiene la urgencia de una intervención sobre la realidad presente. De ahí quizás el empuje, incluso el forzamiento de obligar a ver, que el texto explicita. Con ello voy a comenzar.

El narrador de No sólo en Navidad mira, o más bien, espía dos veces por una rendija el interior de la casa de su tío. Se trata primero de la rendija de la cerradura, después, de la rendija de una cortina. Lleva hasta ese extremo su curiosidad y, con ello, nos hace naturalmente sus cómplices. Sucede al principio, cuando es sorprendido, al acercarse a la casa de su tío, por unos cánticos navideños fuera de época, avanzado el mes de marzo del 47. Y se repite al final del relato, cuando se acerca a observar la estampa última en la que culmina la deriva loca de la familia. El primer descubrimiento fue hasta divertido, el último es, sin embargo, pavoroso. A través de la mirada ha irrumpido lo grotesco y nos confiesa no poder soportarlo. De alguna manera él es nuestros ojos. Conviene, pues, detenerse primero en el hábil lugar en el que el autor coloca al narrador.

María José Martínez comenta No solo en Navidad, el relato de Heinrich Böll, para la tertulia 54

El alemán Heinrrich Böll, nacido en 1917, premio Nobel de Literatura en 1972 y escritor de la posguerra, nos cuenta con total inocencia fingida, y con toda naturalidad, la trágica historia de una familia alemana que a lo largo de su vida ve como se pierde la honorabilidad de su linaje.

Silvia Lagouarde comenta el relato No solo en Navidad de Heinrich Böll en la tertulia 54

No sólo en Navidad es un cuento extraordinariamente simbólico que no deja mucho espacio para el debate imaginario. Sin embargo, salvando la necesidad que tiene este autor de escribir sobre la historia de Alemania, puedo dejar al margen lo simbólico y preguntarme si esto sucede en muchas familias. Y me vino la idea, entonces, de que puede tomarse como un cuento de terror que relata lo siniestro que puede acontecer en una familia cuando lo que prima no es la excepción del goce sino el goce tomado en su totalidad, es decir, que lo absorbe todo dentro de ese entorno familiar. Lo que narra el cuento son sucesos que, en muchas ocasiones, aparecen en esos escenarios familiares. 

Rosa López comenta el relato No solo en Navidad, de Heinrich Böll

A propósito de lo que comenta Silvia, se me ocurre que el grito de la tía Mila es equivalente a la pulsión. En el psicoanálisis sostenemos que la pulsión no procede de nuestros más arcaicos orígenes instintivos, todo lo contrario, procede de la demanda, y es la demanda del Otro la que va pulsionando nuestro cuerpo y machacándolo. Y la demanda de esta mujer, de la tía Mila, la expresa perfectamente el autor:

Miguel Alonso comenta el relato No solo en Navidad, de Heinrich Böll


Sobre este impresionante cuento de Heinrich Böll leí comentarios que hacían referencia a las carcajadas que suscita. No cabe duda de que la situación y la historia tienen su vertiente jocosa a la que uno no se puede sustraer. Pero, conociendo al autor, no creo que debamos demorarnos demasiado en su comicidad, sino decantarnos por la potencia de la locura que contiene, pues es mucha la tristeza que puede encerrar tanta risa. Yo diría que, si nos paramos a pensar, la carcajada se nos puede quedar congelada.

No solo en navidad parece un relato marcado por el desastre, el sufrimiento, la tragedia y la quiebra emocional y moral relacionada con aquello que los alemanes no pueden olvidar, y que la humanidad no debiera olvidar: la devastación que causó la Segunda Guerra Mundial. La tía Milla parece defenderse del olvido y de la disolución de un ideal humano de bondad y paz. Desde la locura, desde la repetición extenuante, evoca un ritual de paz y hermandad que, si alguna vez tuvo sentido, si alguna vez pareció cargado de humanidad, ahora se muestra vacío, escenificado en un teatro de títeres que repiten doblemente, y maquinalmente, la palabra paz: “Paz, paz”.

Luis Seguí comenta el relato de Heinrich Böll No solo en Navidad

Este cuento de Heinrich Böll, como otros del mismo autor, me remiten a Thomas Mann, otro autor alemán con una vida familiar muy trágica. No me refiero solamente al Thomas Mann de La montaña mágica, probablemente lo más conocido de él y, también, un texto de encierro, claustrofóbico. La montaña mágica es, efectivamente, una metáfora del mundo encerrado en esa montaña. Me refiero a otro texto, Los Buddenbrook, escrito antes de la Segunda Guerra Mundial y que nos narra la historia de la decadencia de una familia. De alguna manera, lo que Thomas Mann escribe es la demolición interna de esa familia. Böll lo traslada a la inmediata posguerra. 

No solo en Navidad, de Heinrich Böll. Comentario de Ignacio en la tertulia 54

Quiero exponer una forma alternativa de interpretación, de análisis de lo que ha ocurrido en la sociedad alemana. Efectivamente, pienso que Böll está describiendo el papel de la familia como metáfora de lo que allí ha sucedido. Pero dándole vueltas, quizá quiera decir otra cosa, y nos encontremos con una salida, con una situación de esperanza. Lo que está poniendo en juego es una Navidad perpetua que se repite. No olvidemos el mecanismo filosófico en el que se había basado la idea de Alemania, es decir, la idea de Nietzsche del superhombre y el eterno retorno. Y quizá, lo que Böll está diciendo es que no podemos seguir basando la nación alemana en el eterno retorno, esa filosofía que cambió nuestras raíces.

No solo en Navidad, de Heinrich Böll. Comentario de Fernando en la tertulia 54

Quería hacer la siguiente reflexión. Después de leer el cuento traté de informarme sobre el autor. Me acordé de Opiniones de un payaso y El honor perdido de Katharina Blum, libros casi olvidados. Y quiero aislar a Böll de ese concepto de literatura de los escombros que aquí se mencionó. Voy a hacer como si esto no tuviera nada que ver con lo que pasaba allí, como si yo fuera un niño. Lo que me planteo es que cuando los conjuntos humanos, en este caso una familia, deja que se apodere de ellos la rutina, a través, además, de un acto absolutamente excepcional, caen en la descomposición absoluta, emprenden una diáspora heterogénea y dejan de ser familia. Entonces, lo que creo es que trataba de hacer una reflexión sobre estas situaciones excepcionales que, cuando caen en la repetición para dejar de ser momento excepcional y convertirse en algo odioso por su propia esencia, el ser humano no lo puede soportar. Ahí comienza la diáspora.

Graciela Kasanetz comenta el relato No solo en Navidad, de Heinrich Böll, en la tertulia 54

Como siempre, para mí esta tertulia es una fiesta que nunca se repite y que produce lo contrario de lo siniestro. Y porque tengo cierta querencia por una parte de mi trabajo, observo que los niños, en este cuento, aparecen como figuras casi de adorno. Voy a tomar un párrafo del cuento en el que los niños jugaban con muñecos y carritos de madera en un rincón del cuarto:

Breve intervención en la tertulia 54 sobre el relato de Heinrch Böll No solo en Navidad

Creo que la tía Mila no es una mujer, sino un grupo social muy amplio de la sociedad alemana que conoce la guerra, los horrores, pero que, sin embargo, hace su vida tranquilamente, y procura no enterarse de nada. Y creo que el grito aparece cuando se da cuenta. Ella necesita la rutina, la vida diaria cotidiana para no pensar, para no reflexionar. Pero en el momento que le falta esa cotidianeidad, grita porque lo necesita, porque no puede, conscientemente, asumir todo el horror que está ocurriendo a su alrededor.

Gustavo Dessal comenta el relato de Heinrich Böll No sólo en Navidad en la tertulia 54

El cuento que hoy nos ocupa me trajo a la memoria uno de Cortázar, titulado La salud de los enfermos, que tiene una semejanza con el de Heinrich Böll en cuanto a la complicidad familiar. Muere un hijo, y el conjunto de la familia se pone de acuerdo para no contar la verdad a la madre, manteniendo una ficción que dura mucho tiempo, de tal manera que vemos como ese esfuerzo por mantener la farsa va llevando a una suerte de catástrofe familiar. 

Respecto al relato No solo en navidad, me limitaré a señalar algunos puntos que considero interesantes sobre la manera en que  Böll construye su mensaje, y nos lo hace llegar a través de frases tan "inocentes". 

Hay una frase escrita algo más adelante de la que señaló Zacarías. Él destacó el significante “desastre”. A mí me impactó una frase que tiene una potencia muy evocadora: 

martes, 2 de septiembre de 2014

¿Nosotros los artistas? ¿Nosotros los escritores?

Existen reivindicaciones que parecen excesivas y, lo que es peor, producto de lo que me parece una profunda ignorancia. Uno escucha con frecuencia, “nosotros los artistas”, “nosotros los escritores”, “nosotros los poetas”, etc., etc. Parecen multitud. ¡Qué mundo maravilloso, repleto de artistas! No es seguro que quien se nombra como tal quiera serlo de verdad si asume el valor ético y las miserias del verdadero artista. Ciñéndonos al terreno de la escritura, hay que decir que ser escritor no puede salir, nunca, gratis. Para empezar, uno no puede nombrarse como tal por su propia voluntad. Ésta no sirve para nada cuando no se produce una elección por parte del lenguaje. El escritor es apenas un simple amanuense y, por supuesto, ha de tener la humildad de reconocerse como siervo del lenguaje. ¿Por qué amanuense? ¿Por qué siervo? Porque escriben al dictado del lenguaje, y éste dicta, por detrás de las palabras, siempre, una pérdida irremediable. El escritor es, con su consentimiento o con su desasosiego, amanuense de lo que no cesa de no escribirse, a saber, la falta en ser del lenguaje, o lo que es lo mismo, la falta en ser del propio escritor. Esa es la morada del verdadero escritor. ¿“Nosotros los escritores”? Escritor es quien se siente compelido a confrontarse con la página blanca para, nada más y nada menos, poetizar su irremediable vacío. Directamente, el lenguaje te mira, te fija, conminándote a aceptar ese título de escritor como marca en el cuerpo. Sin duda, uno puede vivirlo como un privilegio, pero también puede vivirlo como desasosiego, incluso tormento en tanto es gozado por ese lenguaje. De tal manera, la escritura sería ese goce que a uno lo parasita y del cual no puede desprenderse el escritor. De una forma muy didáctica y poética lo expresaba el poeta portugués Fernando Pessoa:

“Para mí escribir es despreciarme; pero no puedo dejar de escribir. Escribir es como la droga que repugno y tomo, el vicio que desprecio y en el que vivo. Hay venenos necesarios, y los hay sutiles, compuestos de ingredientes del alma, hierbas cogidas en los escondrijos de las ruinas de los sueños, amapolas negras encontradas al pie de las sepulturas… hojas alargadas de árboles, obscenas, que agitan las ramas en las márgenes oídas de los ríos infernales del alma. Escribir, sí, es perderme, pero todos se pierden, porque todo es pérdida. Sin embargo, yo me pierdo sin alegría, no como río en la desembocadura para quien nació incógnito, sino como el lago hecho en la playa por la marea alta, y cuya agua nunca más regresa al mar”. 

Yo no creo que siempre fuese así en la escritura de Pessoa. Por ejemplo, su heterónimo Alberto Caeiro parece un poeta de la felicidad. Pienso entonces en las palabras de Borges: 

“A la larga, todo es materia para el arte. Sobre todo la desdicha. La felicidad no, la felicidad ya tiene su fin en sí mismo, por eso casi no hay poetas de la felicidad”.

Fernando Pessoa era, fundamentalmente, un escritor del desasosiego. Pero en su heterónimo Alberto Caeiro también era un poeta de la felicidad por su impresionante aceptación y vivencia alegre de la falta. Pero eso es una excepción. Seguramente ese escritor sí era el río que desembocaba en el mar. En el desasosiego, sin duda, Pessoa era el lago, era el agua que no vuelve al mar.

¿Nosotros los artistas? ¿Nosotros los escritores?

Miguel Ángel Alonso

viernes, 1 de agosto de 2014

James Joyce. Desarrollo y transcripciones del Ciclo de Enseñanzas Lengüajes III* 2014 organizado por Sergio Larriera en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid a lo largo del mes de Julio

Lengüajes III*
Enseñanza declarada a cargo de Sergio Larriera
En la Sede de Madrid de la ELP, Julio 2014
Gran Vía 60, 2ª planta


Sinthomaquinaciones

James Joyce

http://dl.dropboxusercontent.com/u/641112/brujula.pdf
En estas sinthomaquinaciones en torno a la obra de James Joyce, y puesto que Efue su modo de habitar RSI, se tratará de recibirlo tri-di-mansionado. Para ello, habremos de parlaserlo, sonidarlo y letrasladarlo.

Sonidar a Joyce es darle sonido, ya sea oyendo su propia voz en la lectura de un breve pasaje de Anna Livia Plurabelle, o leyendo en voz alta diversos fragmentos de sus escritos.

Letrasladar pequeñas partes de sus textos a nuestra lalengüa. Pues este ciclo será en castellano, aunque con las necesarias lecturas en lalengüa joyceana. Las películas se proyectarán en versión original con subtítulos en castellano. La excepción la constituye Finnegans Wake, film que sonará en boca de los actores, y se leerá en los subtítulos la misma lalengüa, la de Joyce.

Parlaser a Joyce implicará, respecto de elementos mínimos de su escritura, abandonarse a sus múltiples derivas translingüísticas, tanto por el sonido como por el sentido, entregarse a sus resonancias simbólicas, entrar en sus misterios esotéricos, a sus evocaciones alquímicas, mitológicas, literarias, poéticas, a sus arreglos de cuentas con la historia, sus luchas con la Iglesia Católica, sus modos de combinar filosofía y estética...


*Lalengüa, término equivalente a Lalangue lacaniana. Con él se conceptualiza el conjunto de marcas con las que un sujeto se articula en la lengua. En otras palabras, y tal como plantea Jacques Alain Miller, se refiere a la palabra antes de cualquier ordenamiento léxico-gráfico, gramatical o sintáctico. Lalangue habría que enmarcarla en los primeros balbuceos, en esos sonidos sin ton ni son que señalan un goce en la emisión sonora vocal del infans.

Asistencia al ciclo:
Día
Número de asistentes
Martes 1de julio
40
Jueves 3 de julio
45
Viernes 4 de julio
33
Lunes 7 de julio
23
Martes 8 de julio
21
Miércoles 9 de julio
37
Viernes 11 de julio
39
Lunes 14 de julio
32
Martes 15 de julio
31
Miércoles 16 de julio
34
Jueves 17 de julio
30
Viernes 18 de julio
22
Lunes 21 de julio
25
Martes 22 de julio
23
Miércoles 23 de julio
15
Jueves 24 de julio
37

En el final del tercer ciclo. Palabras de agradecimiento de Sergio Larriera:

Queridas amigas y queridos amigos,  os hago llegar una nota fin de ciclo. Un abrazo.

Durante las dieciséis reuniones, comprimidas entre el 1 y el 24 de julio de 2014, a lo largo de 40 horas de sesiones, estuvimossinthomaquinando en torno a James Joyce. Al circular por el complejo laberinto de su escritura pudimos comprobar, una y otra vez la inextricable amalgama de los goces y las letras, en ese cuerpo en el que nos fuimos adentrando hasta volverlo reconocible, familiar. Y qué decir de ese ego insufrible que le fuimos ayudando a construir, o de nuestro sentimiento inefable de no entender nada y preservar, sin embargo, en nuestro “work sin progress”, nuestra obra progresiva en el pecado (sin) de amar el enigma. Y nuestras risas, nuestra “joy” cada vez que creíamos establecer un enlace.
Desde entonces, un estado oniroide en el que cosas vistas y oídas durante este ciclo joyceano infiltran mis actos de cotidiana vigilia, un embeleso cargado de emoción entretejió en la vulgaridad de mis horas, un girar de epifanías y fonemas que invaden mis sueños hasta despertarme, en fin, estoy fantásticamente atrapado en el ouroboros de la historia, en la circularidad del tiempo, en la asombrosa O del inicio de Anna Livia…
Gracias a todos aquellos que se expusieron en esta aventura sosteniendo en sus intervenciones el peso de cada sesión, así como a aquellos otros que, desde el público, supieron sostener este ciclo tanto con su silenciosa presencia como con sus sagaces preguntas o con sus propias respuestas.
Por este ánimo que me embarga, por esta inédita conexión que he tenido con Jacques Lacan en James Joyce, creo que por eso y todo lo vivido, se me impone un nombre que prefiero no silenciar:
         Círculo Lacaniano “James Joyce”.

En las entradas siguientes encontrarán las diferentes ponencias que se fueron sucediendo a lo largo del ciclo.

16-Julio-2014. La recepción de Joyce en España. Ponencia de Carlos G. Santa Cecilia en el Ciclo de Enseñanza Lenguajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

La recepción de Joyce en España es una perspectiva más de las varias que ustedes van estableciendo alrededor de esta figura poliédrica de James Joyce. Creo que no tiene sentido, en estas circunstancias y en este contexto, inundarlos de citas y referencias literarias que pueden encontrar publicadas en los libros. La recepción de Joyce en España es muy interesante hasta el año 1975- 76, cuando, con la traducción de José María Valverde, ya se puede dar por asumido a Joyce en las letras españoles. Hasta entonces, lo que va a ocurriendo en torno a nuestro autor es significativo, sintomático y, a la vez, muy interesante, porque se van viendo los diferentes caminos de la narrativa, de la novela, incluso de la creación artística.

James Joyce. 1-Julio-2014. Dublineses. Ponencia de Miguel Alonso en el Ciclo de Enseñanzas Lengüajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

Quiero agradecer a Sergio Larriera su invitación para participar en estas nuevas jornadas del Ciclo Lengüajes, y felicitarlo por su consolidación ya en una tercera edición. Esta enseñanza comienza a establecerse como cita imprescindible para los que nos sentimos seducidos por esas escrituras, por esas gramáticas inusuales, rotas, desvencijadas e, incluso, locas, que a veces aparecen en la literatura y que, con frecuencia, portan más verdad que muchos textos convencionales y plenos de sentido. Desde esta perspectiva, la obra de James Joyce es paradigmática, emblemática, representativa de esas escrituras locas, tanto por su potencia, como por la relación que sostiene con la verdad y con la estructura del sujeto.    

James Joyce. 1-Julio-2014. Los muertos. Ponencia de Alberto Estévez en el Ciclo de Enseñanzas Lengüajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

Quiero empezar agradeciendo a Sergio Larriera, responsable de esta enseñanza, su invitación para participar en este curso tan atractivo y sugerente sobre la obra del escritor irlandés por excelencia, y desde luego que por excelencia para el psicoanálisis, James Joyce. La invitación en sí misma, por su oportunidad, pero sobre todo, la manera de hacerla, ha sido determinante para que yo esté hoy aquí hablándoles a ustedes de uno de los mejores cuentos de todos los tiempos en lengua inglesa, y sin lugar a dudas, uno de los mejores cuentos que he tenido oportunidad de leer en toda mi vida.

James Joyce. 4-Julio-2014. Los muertos. Ponencia de Gustavo Dessal en el Ciclo de Enseñanza Lengüajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

Quiero agradecer a Sergio Larriera esta invitación para participar en el curso Lengüajes*, que habría que situar entre la imprudencia y la osadía, porque, realmente yo no soy un especialista en la obra de Joyce. Mi presencia aquí tiene algo de iconoclasia, porque aunque reconozco su grandeza como escritor, he de decir que Joyce no constituye un autor que me resulte especialmente atractivos. Sus cuentos me gustan y me conmueven más, pero el resto de su obra no demasiado. La considero interesante desde el punto de vista del psicoanálisis y gracias al estudio que Lacan hizo de la misma. Aún reconociendo todas las cualidades que se pueden enumerar respecto de el Ulises y Finnegans Wake, o de el Retrato del artista adolescente -que no pertenece a la misma categoría que las dos primeras- no son obras que toquen mi corazón, por decirlo de una forma que todos podamos entender. Y eso es, para mí, una condición imprescindible e indispensable como lector. Me resulta muy difícil leer una literatura que no me llegue al corazón. Insisto, es una cuestión estrictamente de gusto, y de ningún modo dejo de reconocer la altísima calidad literaria de nuestro autor.

James Joyce. 7-Julio-2014. Retrato del artista adolescente. Ponencia de Miguel Alonso en el Ciclo de Enseñanzas Lenguajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

Agradezco a Sergio Larriera su invitación para reflexionar acerca de una de las obras fundamentales de James Joyce, Retrato del artista adolescente. Para comenzar, decir que es una obra fundamental dentro de la narrativa Joyceana, por su vivacidad, su inteligencia, su pensamiento, su capacidad para poner en juego la estructura psíquica del sujeto Stephen Dédalus, también por su armónica disparidad, su extravagancia, su locura, su enfermedad, su alegría, su afán de libertad, por su poesía, por el inigualable uso que hace de la lengua, etc., etc. Retrato del artista adolescente escribe literariamente y literalmente, a través de su protagonista Stephen Dedalus, una parte importante de la épica adolescente de James Joyce en una atmósfera de gran intensidad dramática. Y el nombre de su protagonista, Dedalus, con reminiscencias mitológicas, nos deja intuir el laberinto literario en el que vamos a ser introducidos. Habrá que desenrollar un hilo de Ariadna para no perdernos por esos recovecos incesantes hacia los que nos vemos conducidos por la singular lengua de James Joyce.

James Joyce. 15-Julio-2014. Exiliados. Ponencia de Sergio Larriera en el Ciclo de Enseñanza Lengüajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

Nos vamos a ocupar de una obra de teatro, a saber, el texto de Joyce que lleva el título de Exiles. Es la única obra de teatro que produjo Joyce, aunque la forma teatral aparece en algunos de sus textos, fundamentalmente en Circe, episodio 15 de Ulises, en paralelo con la Odisea. Episodio que, aun teniendo forma teatral, es imposible de representar teatralmente. 

El texto que vamos a encarar es el más serio de Joyce, en el sentido de que no está presente la ironía, la comicidad, o la burla joyceana, sino que se ajusta a los cánones del teatro, contemporáneo de su época. Sus modelos son Henrik Ibsen y Gerhart Hauptmann. Exiles es una obra en tres actos con múltiples cuadros. Y encontramos los momentos de transición de un cuadro a otro indicados según los cánones del teatro. En ese sentido, se ajusta a todos los requisitos y estándares del teatro. Digo que es el texto más serio de Joyce, especialmente serio, porque no arranca, ya no digamos algo parecido a una sonrisa, sino que transmite preocupaciones que el lector va siguiendo en sus vaivenes, en sus avatares, con toda seriedad.

James Joyce. 11-Julio-2014. Nora Barnacle. Ponencia de Concha Miguélez en el Ciclo de Enseñanzas Lengüajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

El trabajo que voy a presentar sobre Nora Barnacle tiene su origen en otro estudio que hicimos Carmen Bermúdez y yo, que versaba sobre la pregunta que se hace Lacan en el Seminario 23: “¿Qué es Nora para Joyce?”

Tomaré la biografía de Nora y veremos que, desde el punto de vista literario, ella fue motivo de inspiración  a lo largo de toda la obra de Joyce. Mujer divertida, valiente  y espontánea, a la que Joyce no se cansó de escuchar ni de prestar su voz en sus personajes femeninos más importantes. Los tributos a Nora aparecen en toda su obra: Un fulgurante hilo conductor que va desde Lily, la criada, hasta Greta, Berta, Molly y Anna Livia. Podrían saberse más cosas de Nora a través de la obra de Joyce, pero sería entrar en el terreno de la  especulación.


James Joyce. 14-Julio-2014. Lucía Joyce. Ponencia de Miriam Chorne en el Ciclo de Enseñanzas Lengüajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

                        Sombra de mi mente 
                                                  En la prolongación de su síntoma

                                                                                     Miriam L. Chorne

He parafraseado como título de mi intervención algo que dice Stephen sobre su hermana en el Episodio 10 del Ulises: “Wandering rocks”. Tiene, me parece, una extraña resonancia con la relación de Joyce con su hija Lucía: “Mis ojos me dicen que ella tiene … Rápida, distante y audaz. Sombra de mi mente.” Es parte del título que D. Hayman, especialista en Joyce, dio a su texto sobre los papeles de Lucía.

James Joyce. 11-Julio-2014. Nora Barnacle. Ponencia de Carmen Bermúdez en el Ciclo de Enseñanzas Lengüajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

 Como ya hicimos en un trabajo previo Concha Miguélez y yo, voy a presentar una panorámica que tratará de ser esclarecedora en relación a la figura de Nora Barnacle y de los aspectos que permitieron que su relación con Joyce durase toda su vida. Voy a centrarme en una parte de la relación entre ellos, la relación epistolar mantenida al comienzo de su relación y, sobre todo, en los únicos períodos de su vida en los que se separaron, con motivo de los dos viajes realizados por Joyce a Dublín. Y tomaré algunos aspectos que, incluso, he ido planteando a lo largo de las intervenciones realizadas durante este curso de verano.

James Joyce. 22-Julio-2014. Finnegans Wake. Primera ponencia de Mario Coll en el Ciclo de Enseñanzas Lengüajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

Caricatura de James Joyce realizada por César Abin 

Buenas tardes. Quiero agradecer antes de nada la posibilidad de contar con este espacio para compartir con ustedes lo que he vivido como un verdadero descubrimiento. Gracias a la invitación de Sergio Larriera, que tuvo la inspiración de organizar este monográfico que está ya concluyendo, me vi ante el reto, diría la osadía, de acercarme –no considero haber hecho otra cosa— a lo que según Umberto Eco:

James Joyce. Miércoles 23 de Julio de 2014. Finnegans Wake 2ª Parte. Intervención de Mario Coll en el Ciclo de enseñanzas Lengüajes III* celebrado en la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis de Madrid

                                                               O
                                                  tell me all about
                                       Anna Livia! I Want to hear all

                                                                           O 
                                                             Cuéntamelo todo
                                                 sobre Anna Livia! Lo quiero oir todo

                                             Libro primero capítulo 8

Este es el comienzo del Finnegans Wake:

riverrun, past Eve and Adam´s, from swerve of shore to bend of bay,brings us by a a commodius vicus of recirculation back to Howth Castle and Environs

Lo que viene a serr traducido: "riocorrido, más allá de Eva y Adán, desde el desvío de la playa al recodo de la bahía, nos trae por un cómodo vico de regreso de recirculación hasta el Castillo Howth y alrededores"

Y el siguiente fragmento es el texto del monólogo leído por Joyce  y grabado en  París en 1929. Nos va a ser útil para ilustrar algunos elementos con los que juega Joyce, y que ustedes pueden seguir en el siguiente enlace que les facilitamos:

AUDICIÓN CON LA VOZ DE J. JOYCE:

Marcamos en rojo los ríos, los juegos de palabras y las alusiones al ciclo Osiriaco (cosmogonía egipcia y tradición alquímica adjuntando ilustraciones del libro alquímico “Splendor Solis” de Salomón Trismosin en el que sin duda Joyce se inspiró para este monólogo). A continuación aclararemos algunas de estas marcas.
“Well, you know or don't you kennet or haven't I told you every telling has a taling and that's the he and the she of it. Look, look, the dusk is growing! My branches lofty are taking root. And my cold cher's gone ashley. Fieluhr? Filou! What age is at? It saon is late. 'Tis endless now senne eye or erewone last saw Waterhouse's clogh. They took it asunder, I hurd thum sigh. When will they reassemble it? O, my back, my back, my bach! I'd want to go to Aches-les-Pains. Pingpong! There's the Belle for Sexaloitez! And Concepta de Send-us-pray! Pang! Wring out the clothes! Wring in the dew! Godavari, vert the showers! And grant thaya grace! Aman. Will we spread them here now? Ay, we will. Flip ! Spread on your bank and I'll spread mine on mine. Flep! It's what I'm doing. Spread ! It's churning chill. Der went is rising. I'll lay a few stones on the hostel sheets. A man and his bride embraced between them. Else I'd have sprinkled and folded them only. And I'll tie my butcher's apron here. It's suety yet. The strollers will pass it by. Six shifts, ten kerchiefs, nine to hold to the fire and this for the code, the convent napkins, twelve, one baby's shawl. Good mother Jossiph knows, she said. Whose head? Mutter snores? Deataceas! Wharnow are alle her childer, say? In kingdome gone or power to come or gloria be to them farther? Allalivial, allalluvial! Some here, more no more, more again lost alla stranger. I've heard tell that same brooch of the Shannons was married into a family in Spain. And all the Dunders de Dunnes in Markland's Vineland beyond Brendan's herring pool takes number nine in yangsee's hats. And one of Biddy's beads went bobbing till she rounded up lost histereve with a marigold and a cobbler's candle in a side strain of a main drain of a manzinahurries off Bachelor's Walk. But all that's left to the last of the Meaghers in the loup of the years prefixed and between is one kneebuckle and two hooks in the front. Do you tell me. that now? I do in troth. Orara por Orbe and poor Las Animas! Ussa, Ulla, we're umbas all! Mezha, didn't you hear it a deluge of times, ufer and ufer, respund to spond? You deed, you deed! I need, I need! It's that irrawaddyng I've stoke in my aars. It all but husheth the lethest zswound. Oronoko ! What's your trouble? Is that the great Finnleader himself in his joakimono on his statue riding the high horse there forehengist? Father of Otters, it is himself! Yonne there! Isset that? On Fallareen Common? You're thinking of Astley's Amphitheayter where the bobby restrained you making sugarstuck pouts to the ghostwhite horse of the Peppers. Throw the cobwebs from your eyes, woman, and spread your washing proper! It's well I know your sort of slop. Flap! Ireland sober is Ireland stiff Lord help you, Maria, full of grease, the load is with me! Your prayers. I sonht zo! Madammangut! Were you lifting your elbow, tell us, glazy cheeks, in Conway's Carrigacurra canteen? Was I what, hobbledyhips? Flop! Your rere gait's creakorheuman bitts your butts disagrees. Amn't I up since the damp dawn, marthared mary allacook, with Corrigan's pulse and varicoarse veins, my pramaxle smashed, Alice Jane in decline and my oneeyed mongrel twice run over, soaking and bleaching boiler rags, and sweating cold, a widow like me, for to deck my tennis champion son, the laundryman with the lavandier flannels? You won your limpopo limp fron the husky hussars when Collars and Cuffs was heir to the town and your slur gave the stink to Carlow. Holy Scamander, I sar it again! Near the golden falls. Icis on us! Seints of light! Zezere! Subdue your noise, you hamble creature! What is it but a blackburry growth or the dwyergray ass them four old codgers owns. Are you meanam Tarpey and Lyons and Gregory? I meyne now, thank all, the four of them, and the roar of them, that draves that stray in the mist and old Johnny MacDougal along with them. Is that the Poolbeg flasher beyant, pharphar, or a fireboat coasting nyar the Kishtna or a glow I behold within a hedge or my Garry come back from the Indes? Wait till the honeying of the lune, love! Die eve, little eve, die! We see that wonder in your eye. We'll meet again, we'll part once more. The spot I'll seek if the hour you'll find. My chart shines high where the blue milk's upset. Forgivemequick, I'm going! Bubye! And you, pluck your watch, forgetmenot. Your evenlode. So save to jurna's end! My sights are swimming thicker on me by the shadows to this place. I sow home slowly now by own way, moy-valley way. Towy I too, rathmine.
Ah, but she was the queer old skeowsha anyhow, Anna Livia, trinkettoes! And sure he was the quare old buntz too, Dear Dirty Dumpling, foostherfather of fingalls and dotthergills. Gammer and gaffer we're all their gangsters. Hadn't he seven dams to wive him? And every dam had her seven crutches. And every crutch had its seven hues. And each hue had a differing cry. Sudds for me and supper for you and the doctor's bill for Joe John. Befor! Bifur! He married his markets, cheap by foul, I know, like any Etrurian Catholic Heathen, in their pinky limony creamy birnies and their turkiss indienne mauves. But at milkidmass who was the spouse? Then all that was was fair. Tys Elvenland ! Teems of times and happy returns. The seim anew. Ordovico or viricordo. Anna was, Livia is, Plurabelle's to be. Northmen's thing made southfolk's place but howmulty plurators made eachone in person? Latin me that, my trinity scholard, out of eure sanscreed into oure eryan! Hircus Civis Eblanensis! He had buckgoat paps on him, soft ones for orphans. Ho, Lord ! Twins of his bosom. Lord save us! And ho! Hey? What all men. Hot? His tittering daughters of. Whawk?
Can't hear with the waters of. The chittering waters of. Flittering bats, fieldmice bawk talk. Ho! Are you not gone ahome? What Thom Malone? Can't hear with bawk of bats, all thim liffeying waters of. Ho, talk save us ! My foos won't moos. I feel as old as yonder elm. A tale told of Shaun or Shem? All Livia's daughtersons. Dark hawks hear us. Night! Night! My ho head halls. I feel as heavy as yonder stone. Tell me of John or Shaun? Who were Shem and Shaun the living sons or daughters of? Night now! Tell me, tell me, tell me, elm! Night night! Telmetale of stem or stone. Beside the rivering waters of, hitherandthithering waters of. Night!

James Joyce

Voy a exponer algunos ejemplos del proceder de Joyce en esta audición que nos pueden valer como muestra de cierto goce concentrado y cifrado que afecta al lector en la medida que paga el esfuerzo de descifrarlo. (Ya explicamos el pun encerrado en Fielur y Filou!)